Mostrando entradas con la etiqueta canela. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta canela. Mostrar todas las entradas

noviembre 11, 2014

Tostadas francesas


Algún día a la semana me gusta desayunar algo distinto, que se salga de la típica tostada con mantequilla, de los cereales con leche o de fruta con yogur.

Estas tostadas francesas, similares a las torrijas españolas, son perfectas para un brunch o un desayuno más especial. Recomendado para un domingo en compañía.

Ingredientes
rebanadas de pan (4 rebanaditas en mi caso) del día anterior
1 huevo
1 vaso de leche
3 cucharadas de azúcar
mantequilla
canela

Elaboración
Batimos el huevo, pasamos las rebanadas, primero por la leche (que se empapen bien) y a continuación por el huevo. Añadimos más leche o huevo si fuese necesario para la cantidad de pan.

Calentamos un poco de mantequilla en la sartén, y cuando esté derretida y suficientemente caliente, vamos friendo las tostadas (bien escurriditas).

Cuando comiencen a coger un tono tostadito, retiramos, añadiendo a la hora de servir una cucharadita de canela y otra de azúcar (a cada tostada), para aportar un poco más de sabor y color.

¿Qué os parece este desayuno?
¿Os gustan este tipo de recetas "no aburridas" por las mañanas?
Sevilla,octubre 2014




Esta y otras propuestas para acompañar vuestra elaboración y disfrute de recetas en Spotify

mayo 16, 2013

Natillas con rocas flotantes.



Comenzamos con la primera receta no hipster. Esa con la que podrías quedar como el perfecto novio retro, cocinitas y responsable. Esa opción B a los sobres de natillas del chino Mandarín.

Para ti, para ella, para él, para todos. Por tu madre.

Ingredientes

1 litro y 1/2 de leche (cualquiera, esa marca blanca del chino de abajo de tu casa también sirve)
6 huevos (de gallina, comprueba su caducidad)
1 cuchara de Maizena (googlea, el término volverá en próximos post, no tengas pánico)
8 cucharas de azúcar
1 ramita de canela (porque si, la venden en ramitas, no solo en polvo)

Elaboración

Separa las yemas (lo amarillito) de las claras (lo blanquito).



En una olla (o cualquier cacharro dónde te calientes los tuppers de puchero de tu madre) viertes la leche, apartando una taza (no importa el tamaño) a la que añadirás la ramita de canela y el azúcar.


Mientras se calienta la leche a fuego medio (dibujo de llamita mediana), batimos las claras (lo blanquito) hasta punto de nieve (espumita).

Cuando la leche empiece a hervir, colocamos el recipiente dónde serviremos el postre al lado (o a una distancia prudencial). Con una cuchara sopera (cuchara grande) tomamos pequeñas cantidades de la clara montada y les damos una vuelta y vuelta en la leche (conseguiremos que los copos queden compactos y no se deshagan).

Cuando termines con toda la clara montada, diluye las yemas (lo amarillito) y la Maizena con la leche que reservaste antes en la taza (junto al azúcar). Mueve a ritmo constante durante unos minutos y viertelo sobre la leche restante de la olla. 

 No pares de remover y mezclar todo hasta que consiga un aspecto homogéneo (sin grumitos ni cosas feas).




 Vierte este contenido final (ayúdate con un cucharón, no seas bruto) poco a poco sobre los copos de clara, pero tampoco te demores mucho porque sino la sustancia se espesa.





Resultado
Unas natillas naturales naturales, ricas ricas y con "sorpresas" que irán ascendiendo a la superficie conforme el postre se enfrie
Un brazo con agujetas de batir las claras (lo blanquito)
Una suegra contenta
Una madre orgullosa



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...